Esquiando la vispera de Navidad


El 24 de Diciembre me habia puesto de acuerdo con Breno y Claudia (pareja de esposos peruanos que residen en Minneapolis al igual que yo) para ir a esquiar. Para ellos era la primera vez, yo aprendi a esquiar en el 98 ya cuando era grandecito. En aquella epoca estaba casado y fui con mi ex a Big Mountain,Whitefish en Montana. Nos tomo un dia en llegar por tren de Minneapolis a Montana, fuimos con un paquete turistico que ofrecia la experiencia de esquiar por cuatro dias, ahora que recuerdo alli celebramos la llegada del 99, era fin de ano.
El trayecto de Minneapolis a Montana lo hicimos en tren y el viaje fue aburrido pues no habia paisaje que disfrutar, era invierno y pasamos por North Dakota que es un estado inhospito, desolado, uno a traves de la ventana no veia ciudades o paisajes impresionantes, sino mas bien villorios y aun menos que eso. Ni autos era comun ver a traves de la ventana. No habia llevado nada para leer y con mi ex no habia mucho que conversar, para ella supongo yo era mas el entusiasmo en llegar y esquiar. En mi caso iba a un ski resort en medio de la nada, sin saber esquiar y sin tener convencimiento que me gustaria.
De la estacion del tren hay pequenos buses que lo llevan a uno al pueblo que queda en la falda de las montanas en que uno esquia. El pueblo solo vive de eso, hay hoteles, albergues y restaurantes que dependen de una buena temporada de esqui para ganar dinero, de hecho los instructores de esqui se dedican a otras actividades el resto del ano y algunos no viven ni en el estado de Montana sino que van alli solo durante el invierno para ganar dinero.
Ya todo estaba planificado con antelacion, yo tomaria clases de esqui y mi ex se iria a esquiar solo, nos encontrariamos para almorzar, yo continuaria con las clases y ella seguiria esquiando hasta caer la tarde. Ponerse por primera vez todo lo que se requiere para esquiar fue ya de por si un poco entrenarse a lo que se venia. Unas botas grandes plasticas que le quedan a uno como un guante, luego la ropa interior propia para absorver el sudor y mantener el cuerpo caliente,despues una especie de caperuza que proteje todo el cuello y la cabeza, los guantes, los anteojos para la nieve y otros accesorios mas. Me sentia como un astronauta y me fui a la escuela donde yo era el mayor de todos, la mayoria era ninos menores de 10, lo mas vergonzoso era ver a ninos muy pequenos subir y bajar de la colina con un dominio increible de los esquis, yo estaba haciendo mis pininos, tratando de aprender como mantener el equilibrio, como frenar, como hacer curvas, me cai un par de veces y luego comence a practicar en la colina de principiantes, que por lo general es un cerrito de tal vez 20 o 30 metros con una inclinacion de 45 grados, es decir la pendiente era suave y la velocidad que uno podia tomar no era considerada de riesgo. Al final de primer dia me sentia definitivamente a gusto, ya podia mantener el equilibrio y frenar. Al siguiente dia segui con mi entrenamiento y por la tarde decidi esquiar la colina mas baja que estaba cerca del lugar donde estaba aprendiendo a esquiar (las rutas para esquiar eran muchas y algunas bastante largas, subir a la cuspide y luego bajar esquiando podia tomarle a uno media hora o mas dependiendo del nivel que se tuviera). Cuando estuve en la cima sude frio, pues me di cuenta de mi temeridad, desde abajo la parte alta no parecia tan alta pero una vez arriba la perspectiva cambiaba totalmente, cuando vi que los ninos venian detras mio y veian que no me movia, me pasaban y se arrojaban a la pendiente, asi que mas valio el amor propio y yo les segui preocupado mas en frenar y evitar chocar con algun otro, no recuerdo bien si sufri alguna caida, pienso que tal vez no, pues ya por la tarde no iba a la escuela sino me quedaba practicando.
Han pasado tantos anos desde la primera vez y al ver a mis paisanos por lo mismo que yo pase, me trajo a la memoria esos recuerdos,la gran diferencia para ellos es que no tomaron clases, ellos se pusieron la indumentaria requerida y se lanzaron a esquiar en la zona de principiantes, ellos si se pegaron varias caidas, lo cual es normal cuando empiezas a esquiar y mas aun cuando no tienes instructor, yo les ensene como frenar y eso al menos los libro de choques involuntarios con otros principiantes. El Sabado 24 de Diciembre pasamos horas esquiando, yo volvi a recordar mis pininos y descubri que lo que habia aprendido aun me servia y me permitia esquiar a gusto, sin temores, con confianza. El invierno recien comienza doy por seguro que ire a esquiar nuevemente en las proximas semanas.

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