La tia abuela 

Era el 92 cuando medio me traslade a vivir a la Victoria con mi tia abuela paterna, todos mis hermanos le decimos tia Bertha, lo de abuela nunca lo utilizamos, fui a vivir con ella pues le prometi a mi padre en una conversacion seria que me graduaria y obtendri mi titulo de abogado. Habia terminado mis cursos el 91 y me habia dedicado tiempo completo a la actividad politica, social y religiosa en mi distrito. Con el terrorismo acosandonos dejandonos sin luz,sin agua, con ajusticiamientos y demas, el porvenir en el Peru era cada vez mas desalentador y mas par un hijo que no se habia graduado.Un dia muy seriamente mi padre dijo que queria hablar conmigo y sospeche un poco de que se trataba, le prometi que estudiaria los proximos meses para mi examen de grado y que para ello tenia que alejarme "del mundanal ruido".Gracias a Dios en aquella epoca el uso del celular no era masivo y la unica manera de evitar las llamadas y tocadas de puerta preguntando por mi era mudandome, fue asi que me fui a vivir con mi tia Bertha, victoriana desde antes que el distrito se llenara de huecos, delinquencia, caos y mucho mas pobreza, ella aun vive a un costado de la comandancia motorizada en 28 de Julio, a dos cuadras del parque porvenir y a unas cuadras de Matute, templo blanquiazul.
La estadia con mi tia fue agradable,con ella no me sentia incomodo (aun cuando desde el comienzo no me dejo hacer nada para ayudarla), me recordaba que estaba con ella para estudiar y que ella se aseguraria que me concentrase en ello y de verdad asi fue, tomabamos desayuno y despues me iba a mi cuarto tenia un escritorio, libros de derecho y una radio, me llamaba para almorzar conversabamos y nos reimos, sobretodo cuando hablabamos de futbol. Despues del almuerzo nuevamente iba a mi cuerto y continuaba estudiando o reposaba. La tranquilidad dentro de su casa era increible, pensar que a pocos metros estaba 28 de Julio y ya por entonces era una calle con trafico considerable, sin embargo no escuchaba ruido y si lo escuchaba no me perturbaba. Un dia mi tia me dijo que se iba al mercado, me faltaban algunas semanas para el examen, yo estaba concentrado en la materia penal cuando comenzaron a tocar el timbre de manera insistente, me asome por la ventana y desde arriba vi a mi tia siendo ayudada por una senora, baje inmediatamente y la vi con el rostro desencajado diciendome "papito me he caido, me duele cuando camino" agradeci a la persona por su ayuda y cargue a mi tia hasta su cuarto en piso de arriba, llame a mi padre, fue el quien la llevo al hospital y fue a traves de el que me entere de la fractura del sacro, mi pobre tia tendria que estar en reposo y ahora seria yo quien la cuidaria, no fue por mucho tiempo, pues ella siempre detesto el sentirse dependiente y colmada de atenciones, le fastidia ser una molestia para los demas y mi padre era asi de algun modo y yo los entiendo pues tambien me reconozco en ellos.
Estando postrada en la cama solo le quedaba la radio y la television, se divertia los programas de la tarde que hablaban de futbol, conocia a todos los comentaristas radiales deportivos y al igual que alguno de ellos era implacable al criticar a los futbolistas, mas aun a los de su equipo, ella habia visto jugar a Lolo Fernandez, era de las hinchas de antano,tambien habia visto a Toto Terry y creo que poco despues dejo de ir al estadio y seguia a su equipo por TV o radio, como yo era de Alianza habia un respeto mutuo, pero me dejaba sentir su malestar con la bulla y a veces con el desorden que los hinchas aliancistas dejaban durante y despues del partido en matute, me causaba risa y se lo decia que ella siendo de Universitario viviese en la Victoria y tan cerca del estadio intimo. Han pasado mas de 10 anos de esos pocos meses que vivi con ella, sigo teniendole mucho carino y estima, aun no puede evitar que se le humedezcan los ojos al hablar de mi padre, su sobrino preferido de siempre. Han pasado los anos ella esta mayor pero su buen caracter y estado de animo no disminuyen, espero volver a visitarla cuando regrese a Lima.


Era el 92 cuando medio me traslade a vivir a la Victoria con mi tia abuela paterna, todos mis hermanos le decimos tia Bertha, lo de abuela nunca lo utilizamos, fui a vivir con ella pues le prometi a mi padre en una conversacion seria que me graduaria y obtendri mi titulo de abogado. Habia terminado mis cursos el 91 y me habia dedicado tiempo completo a la actividad politica, social y religiosa en mi distrito. Con el terrorismo acosandonos dejandonos sin luz,sin agua, con ajusticiamientos y demas, el porvenir en el Peru era cada vez mas desalentador y mas par un hijo que no se habia graduado.Un dia muy seriamente mi padre dijo que queria hablar conmigo y sospeche un poco de que se trataba, le prometi que estudiaria los proximos meses para mi examen de grado y que para ello tenia que alejarme "del mundanal ruido".Gracias a Dios en aquella epoca el uso del celular no era masivo y la unica manera de evitar las llamadas y tocadas de puerta preguntando por mi era mudandome, fue asi que me fui a vivir con mi tia Bertha, victoriana desde antes que el distrito se llenara de huecos, delinquencia, caos y mucho mas pobreza, ella aun vive a un costado de la comandancia motorizada en 28 de Julio, a dos cuadras del parque porvenir y a unas cuadras de Matute, templo blanquiazul.
La estadia con mi tia fue agradable,con ella no me sentia incomodo (aun cuando desde el comienzo no me dejo hacer nada para ayudarla), me recordaba que estaba con ella para estudiar y que ella se aseguraria que me concentrase en ello y de verdad asi fue, tomabamos desayuno y despues me iba a mi cuarto tenia un escritorio, libros de derecho y una radio, me llamaba para almorzar conversabamos y nos reimos, sobretodo cuando hablabamos de futbol. Despues del almuerzo nuevamente iba a mi cuerto y continuaba estudiando o reposaba. La tranquilidad dentro de su casa era increible, pensar que a pocos metros estaba 28 de Julio y ya por entonces era una calle con trafico considerable, sin embargo no escuchaba ruido y si lo escuchaba no me perturbaba. Un dia mi tia me dijo que se iba al mercado, me faltaban algunas semanas para el examen, yo estaba concentrado en la materia penal cuando comenzaron a tocar el timbre de manera insistente, me asome por la ventana y desde arriba vi a mi tia siendo ayudada por una senora, baje inmediatamente y la vi con el rostro desencajado diciendome "papito me he caido, me duele cuando camino" agradeci a la persona por su ayuda y cargue a mi tia hasta su cuarto en piso de arriba, llame a mi padre, fue el quien la llevo al hospital y fue a traves de el que me entere de la fractura del sacro, mi pobre tia tendria que estar en reposo y ahora seria yo quien la cuidaria, no fue por mucho tiempo, pues ella siempre detesto el sentirse dependiente y colmada de atenciones, le fastidia ser una molestia para los demas y mi padre era asi de algun modo y yo los entiendo pues tambien me reconozco en ellos.
Estando postrada en la cama solo le quedaba la radio y la television, se divertia los programas de la tarde que hablaban de futbol, conocia a todos los comentaristas radiales deportivos y al igual que alguno de ellos era implacable al criticar a los futbolistas, mas aun a los de su equipo, ella habia visto jugar a Lolo Fernandez, era de las hinchas de antano,tambien habia visto a Toto Terry y creo que poco despues dejo de ir al estadio y seguia a su equipo por TV o radio, como yo era de Alianza habia un respeto mutuo, pero me dejaba sentir su malestar con la bulla y a veces con el desorden que los hinchas aliancistas dejaban durante y despues del partido en matute, me causaba risa y se lo decia que ella siendo de Universitario viviese en la Victoria y tan cerca del estadio intimo. Han pasado mas de 10 anos de esos pocos meses que vivi con ella, sigo teniendole mucho carino y estima, aun no puede evitar que se le humedezcan los ojos al hablar de mi padre, su sobrino preferido de siempre. Han pasado los anos ella esta mayor pero su buen caracter y estado de animo no disminuyen, espero volver a visitarla cuando regrese a Lima.
Comments